PORTO MUIÑOS

¿Cuáles son los orígenes de Porto-Muiños?

En la década de los 90, nos dedicábamos principalmente al cultivo de setas y champiñones. Para dar salida al excedente de esta producción, montamos una pequeña conservera. Esto nos permitió reinventarnos y explorar otro tipo de producto con identidad propia: decidimos apostar por las algas. Las excursiones al mar se volvieron habituales para nosotros. En colaboración con universidades y centros de investigación, aprendimos sobre las propiedades de las algas y sus posibilidades como ingrediente en la cocina cotidiana. Así comenzó un inesperado proyecto emprendedor para acercar las algas a cocineros, restaurantes y a las despensas de todos.

¿Por qué os dedicáis a las algas?

 Las algas siempre han estado muy cerca, pero no se recolectaban para ser usadas como alimento directamente. Al aprender sobre ellas, nos dimos cuenta de que eran un recurso marino muy infravalorado. Explorando sus usos como ingredientes, decidimos hacer un aprovechamiento de las algas distinto al que se había realizado hasta ese momento. Descubrir sus valores gastronómicos y sus propiedades saludables hizo que nos diéramos cuenta de lo versátiles que podían ser en la cocina y de los beneficios que podían tener para el público.

¿Cómo se cocinan?

Nosotros les llamamos “las verduras del mar” precisamente porque, igual que en las de tierra, hay muchas formas de prepararlas según los matices de cada una: textura, grosor, aroma y sabor. Su versatilidad hace que se puedan combinar con todo tipo de recetas, desde las más tradicionales a las más innovadoras. Podemos incorporarlas fácilmente en nuestra dieta cotidiana en platos de lo más sencillos: añadir kombu a un guiso o a unas lentejas, hacer una tortilla con wakame, preparar salsa de tomate con nori; podemos hacer ensaladas, sopas, guarniciones, revueltos, empanadas, pizzas. Las posibilidades son inmensas.

 

¿Cómo elaboráis vuestros productos?

 Una vez que la administración autoriza la recogida, se realiza una recolección selectiva de las algas, siempre que el mar lo permita. Desde allí, las trasladamos a la empresa, donde se preparan en fresco, deshidratadas o en conserva, pasando por diferentes controles de trazabilidad y sanitarios. Mimamos nuestras verduras durante todas las fases, y ya hacia el final, las envasamos, las identificamos con su lote y los certificados correspondientes y llegan con todas sus cualidades a los lineales de tiendas y supermercados, donde ya solo queda confiar y animarse a probarlas.

¿Cuál es vuestro producto estrella?

Entre los más populares están las algas deshidratadas en estuche de 25 gramos. Es un formato muy cómodo por su facilidad de uso y su versatilidad en cocina. Con una pequeña cantidad de algas deshidratadas, tenemos muchas opciones para prepararlas una vez rehidratadas. Es tan sencillo como sumergirlas en un bol con agua con una pizca de sal durante unos minutos siguiendo las instrucciones del envase. Según la receta, podemos hervirlas directamente con otros ingredientes, hidratándose con el agua ya presente (por ejemplo, en unas lentejas o en un caldo).

¿Qué os distingue del resto?

Creemos que a esta pregunta, más que nosotros, deben contestar los consumidores. Es cierto que cada vez hay más empresas dedicadas a la elaboración de productos con algas, y creemos que todo el mundo intenta hacerlo bien y que da cada vez más de sí. Por nuestra parte, nosotros seguimos con la misma ilusión del primer día de que los productos lleguen a los clientes con la mejor calidad posible.

¿Qué características tienen vuestros platos preparados con algas?

En cualquier plato las verduras del mar nos van a aportar fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, y no contienen azúcares ni grasas, por lo que son muy interesantes para una alimentación saludable. También nos aportan nuevos sabores, o intensifican los de otros ingredientes, además de darnos texturas y matices con los que experimentar.

 

 

 

 

 

 

¿Qué consejo daríais a las personas que no incluyen algas en su dieta para que lo hicieran?

Las algas son tan diversas como las verduras y hortalizas de tierra, y nutricionalmente aportan muchas de las cualidades que recomiendan las autoridades sanitarias para tener buena salud. Además, es muy fácil incorporarlas en platos del día a día en pequeñas cantidades: guisos, potajes, pasta, arroces, ensaladas, lentejas, croquetas. Si todavía no las usáis, os animamos a ir introduciéndolas poco a poco. Por ejemplo, el espagueti de mar es ideal para quien quiera iniciarse en el consumo de algas, por su aspecto, textura y sabor suave que recuerdan a una judía fresca.

 

 

 

 

 

David Muiños García

Responsable de Comunicación

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By |2018-04-12T11:43:27+00:00abril 12th, 2018|Proveedores|0 Comments

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