‘Un viaje de mil millas comienza con el primer paso’. 

Lao Tse

Estas palabras que ahora lees son el primer paso de un viaje en el que me gustaría que me acompañaras. Un viaje a través del camino de tu atención personal, una ruta hacia el cuidarte.

Cada mes, basándome en una cita que me inspire o una frase que estimule la idea de cuidar de uno mismo, escribiré un artículo como este para que, juntos, nos impulsemos hacia mejorar esa relación con nosotros mismos que a veces, quizá demasiadas, pierde su equilibrio.

Estamos en fechas de hacer propósitos, pero para realmente alcanzarlos es necesario que tomes decisiones. Si no lo haces, los pobres propósitos flotarán en el aire, abandonados, hasta desvanecerse como gotas de rocío bajo el sol de la mañana.

Un buen propósito para este año que amanece sería vivir con una actitud más bio, y no me refiero solo a consumir productos ecológicos, que también, sino a ampliar esa perspectiva bio a todo lo que forma tu modo de relacionarte con la vida.

Desde mi manera de pensar y sentir parto de la tríada mente, cuerpo y espíritu como ejes principales a relacionar desde el equilibrio.

  • Lo que entiendo por mente: pensamiento, lógica, razón, análisis, ego, ideas, lenguaje interno y externo, preocupaciones, inspiración, miedos, creencias…
  • Lo que entiendo por cuerpo: El alimento, emociones, dolor, física y química, enfermedad y salud, deseo y placer, forma, lo material, la sexualidad, el templo…
  • Lo que entiendo por espíritu: La energía sutil, el prana, la experiencia de la divinidad, el Tao, el Universo,  la Fuente o como te sientas cómodo llamando a todo eso que no puedes ver, pero sí experimentar cuando estás en equilibrio.

Busca aquello que resulte más biocompatible en esas tres esferas o tendrás una vida en desequilibrio y ya sabes que la naturaleza ama la armonía y cuando la pierde fabrica crisis para que la vuelvas a encontrar.

Por muy bio que te alimentes si siempre estás barruntando ideas negativas, tratando de controlar, acunando miedos o meciendo preocupaciones. Si desconfías, si dejas de sentir, ya sabrás que tu viaje no va hacia el equilibrio.

  • Mente: ¿Qué ves, qué oyes, de qué te rodeas? ¿Qué tipo de pensamientos estás cultivando en tu mente? ¿Honras el momento presente o te evades? ¿Qué tipo de películas ves, qué libros lees, qué tipo de personas frecuentas, qué conversaciones mantienes?
  • Cuerpo: ¿Qué comes, qué bebes? ¿Mueves tu cuerpo o te dejas caer en la inercia de la inactividad? ¿Cómo respiras? ¿Mantienes una sexualidad satisfactoria? ¿Cómo es el nivel de conexión con tus emociones? ¿Amas tu cuerpo? ¿Tu cuerpo se expresa o se esconde?
  • Espíritu: ¿Cuál es tu nivel de fe? ¿Confías en la vida, en los tuyos? ¿Confías en ti? ¿Qué haces para acercarte a la experiencia de unidad? ¿Meditas? ¿Ríes? ¿Agradeces todo lo bueno que ya tienes o te fijas solo en lo que te falta?

Vivir bio es ejercer como un virtuoso escultor de tu vida, es una manera de armonizar todo lo que impacta en tu mundo y todo lo que sale de ti que influye en el mundo.

Te invito a reflexionar qué propósito escoger para el 2017 en cada uno de estos tres ejes: mente, cuerpo y espíritu.  No te preocupes si ves tu propósito inalcanzable porque todo aquello que hoy te parece lejano, lo verás más cerca después de dar el primer paso.

Arnau Benlloch

Periodista y autor del libro ‘100 maneras de conectarse a la Fuente’

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