El batch cooking es un método culinario para comer sano ahorrando tiempo. Consiste en la planificación de la comida semanal para cocinar un solo día en toda la semana y así ahorrar tiempo en la cocina y disfrutar de platos deliciosos.

Antes de empezar con este método es importante una buena planificación. ¿Cuáles son los pasos a seguir?

  1. Piensa el menú semanal antes de hacer la compra. Es importante saber con antelación cómo será tu menú a lo largo de la semana y qué platos te apetece incluir. Ten en cuenta que deben ser recetas imperecederas, ya que las vas a almacenar en tu frigorífico durante siete días.
  2. Haz la compra de la semana en un solo día. Aprovecha para comprar todos los ingredientes que necesites. Haz una buena lista para no olvidarte de nada y no tener que salir a comprar dos veces.
  3. Cocina en grandes cantidades y solo una vez. En esto consiste la técnica del batch cooking. El objetivo es cocinar todo lo que puedas en un solo día y distribuirlo a lo largo de la semana.
  4. Elige el orden correcto para cocinar. Una vez sepas cuáles son los platos de tu menú semanal y tengas todos los ingredientes en casa, es hora de ponerse a cocinar.

Para realizar bien estos pasos, es importante tener en cuenta los grupos de alimentos (legumbres, fruta, verduras, frutos secos, semillas, cereales, salsas) y las comidas que vas a realizar al día.

Para desayunos, almuerzos y meriendas:

  1. Recuerda integrar semillas, como las de chía o sésamo. Ponlas a remojo con leche o bebida vegetal y añade fruta troceada. También puedes preparar masas para realizar tortitas y dejar hechas tortillas a la francesa para acompañar tus platos.
  2. El aguacate es una opción ideal. Tostadas de aguacate aportan la cantidad de grasa saludable necesaria.
  3. Prepara hummus y patés para los almuerzos y meriendas. Aguantan muy bien en la nevera y lon puedes añadir en muchos preparados.

Para comidas y cenas:

  1. Prepara un caldo (puedes hacerlo solo con verduras o añadirle carne). Te servirá para próximas cocciones.
  2. Cocina los cereales y legumbres para tener el aporte de hidratos necesario.
  3. Prepara las verduras en la forma de cocción que más te guste. La mejor opción es consumirlas crudas (gazpacho, carpaccio, crudités, etc.), pero también las puedes preparar al vapor, ya que es la mejor opción para mantener las propiedades.
  4. Puedes preparar, también, algunas salsas saludables para dar un toque atractivo a cualquier plato: pesto, una salsa de tomate, un alioli casero o un buen aliño con levadura nutricional para las ensaladas.
  5. Cocina la proteína: carne, pescado, tofu, tempeh, seitán… Si prefieres las puedes marinar para darles un sabor especial.
  6. Ten en cuenta la fruta. Puedes integrarla en tu plato o comerla después.

Con todo esto, puedes elaborar platos completos y saludables.

 

Para almacenar:

Congela tus platos en porciones individuales para así no tener que descongelar grandes cantidades cada vez. Lo mismo con las salsas: prueba a guardarlas en cubitos para no acabar desperdiciando parte de la preparación. Es aconsejable, también, que etiquetes los tuppers para saber de qué fecha son.

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