El miso se realiza través de un largo proceso de fermentación láctica, que dura entre unos 6 y 36 meses y hay muchos tipos dependiendo de su forma de elaboración.

La sopa de miso se realiza a base de miso, tofu, cebolla, zanahorias, algas y otros vegetales que juntos amplifican y mejoran sus propiedades.

BENEFICIOS DE LA SOPA DE MISO

  • Contiene enzimas digestivas (lipasas, proteasas y amilasas) que ayudan a digerir los alimentos.
  • La lecitina y otros fitoesteroles de la soja evitan la síntesis de colesterol y ayudan a disminuir los efectos de la menopausia.
  • Contiene menos de un 20% de grasa, y éstas son mono y poliinsaturadas con omega-3: se les llama grasas beneficiosas por su fácil digestión y altas propiedades contra el colesterol.
  • Al mezclarlo con un cereal (arroz), el miso aumenta su nivel de aminoácidos esenciales y de fácil absorción, descargando de trabajo al aparato digestivo.
  • Gracias a la soja la sopa de miso aporta ocho de los aminoácidos esenciales, por lo que es una comida completa en cuanto a aporte de proteínas.
  • Es una buena opción para las personas que tienen problemas digestivos: el tofu es fácil de digerir, y las algas promueven la salud intestinal eliminando las toxinas de los intestinos.
  • Al cocinarse a fuego lento, las verduras y algas conservan sus propiedades antioxidantes, como las vitaminas A y C, que ayudan a proteger de los radicales libres y reducen el riesgo de padecer cáncer

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