Bio funciona. Y funciona a muchos niveles. Protege el agua, aumenta la fertilidad del suelo y fomenta la biodiversidad. Cuida el clima, es saludable en el sentido holístico y asegura el sustento de muchas personas. La agricultura ecológica, la producción de alimentos y el comercio bio fortalecen el bien común alrededor del mundo.

La influencia positiva va mucho más allá del sello de certificación de un organismo de control. Las prácticas de la agricultura bio inspiran a millones de personas (desde agricultores hasta consumidores) para trabajar juntos por un futuro sostenible y valioso para nuestros nietos. Cada vez más agricultores recurren a la agricultura ecológica, cada vez más consumidores eligen productos bio. Sin embargo, “ecológico” significa mucho más que un desarrollo económico favorable. Muestra el aprecio por nuestro medio ambiente y todos los seres vivos, por el agua, el suelo, la biodiversidad, el clima y los productores.

La investigación científica muestra que la agricultura ecológica ofrece soluciones para los desafíos clave del futuro. El Instituto estatal alemán “Thünen” lo demuestra en un estudio extenso y reconocido a nivel internacional publicado en enero 2019:

  • Protege el agua: reduce el nitrógeno en un promedio del 28%. En el 71% de los casos, la agricultura ecológica resulta mejor cuando se trata de reducir sustancias críticas (nitrógeno, pesticidas).
  • Mantiene el suelo fértil y crea nuevo suelo fértil. La presencia y la biomasa de las poblaciones de lombrices de tierra son en promedio 78% y 94% más altas, respectivamente.
  • Promueve la biodiversidad. Los suelos gestionados de forma ecológica tienen un 34% más de biodiversidad. En las especies de flora en tierras cultivables de granjas ecológicas, incluso se ha visto un aumento del 95%. En aves de campo, el aumento es del 35%.
  • Apoya la lucha contra el cambio climático: En promedio los suelos gestionados de forma ecológica tienen un 10% más de contenido de carbono orgánico y retienen o almacenan más carbono: 256 kg C / ha por año.
  • Protege la salud: garantiza que los contaminantes no terminen en la naturaleza o lleguen a las personas. En el procesado de productos bio, no se utilizan aditivos nocivos.
  • Genera ingresos para familias enteras: es una fuente fiable de ingresos para personas en zonas rurales. Ayuda a fortalecer el entorno rural y detiene el éxodo rural.

Los hallazgos científicos muestran que Bio representa un sistema económico orientado hacia el futuro en el que los precios reflejan la realidad ecológica y la producción de alimentos se gestiona de manera justa y sostenible. ¡La economía y la ecología pueden ir de la mano! Cada hectárea de área ecológica y cada alimento bio contribuye al futuro sostenible de nuestro planeta.

Contenido extraído de un comunicado de la feria BIOFACH 2020.

 

https://www.biofach.de/de/news/presseinformationen/kongress-bio-wirkt-afbj2txytj_pireport

Estudio de Thünen: https://www.thuenen.de/media/publikationen/thuenen-report/Thuenen_Report_65.pdf

 

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