Que el flúor es el mejor amigo de los dientes es algo que hemos escuchado desde pequeños. Se trata de una sustancia que, supuestamente, permite reforzar el esmalte, combatir las caries y mantener los dientes blancos. Pero estas indicaciones que hemos seguido al pie de la letra encierran un grave problema para nuestra salud.

La acumulación de fluor puede ocasionar osteoporosis, lesiones del sistema nervioso central y malformaciones congénitas, así como trastornos cardiacos y psíquicos.

Lee el artículo completo de Gaëlle Piton para Salud Alternatura aquí.

Facebooktwitterpinterestmail