La sequedad vaginal es una falta de lubricación de la mucosa, consecuencia de una menor producción de fluidos, que puede afectar a mujeres de todas las edades, aunque preferentemente se produce durante la menopausia. En general provoca malestar, picor y sensación de irritación, además es causa de dolor durante las relaciones sexuales.

La viscosidad y la lubricación de la mucosa vaginal varía a lo largo del ciclo menstrual, resultado de la fluctuación hormonal. Durante la fase de maduración del óvulo, coincidiendo con el aumento progresivo de los estrógenos, encontramos una mayor lubricación, que se reduce durante la menstruación y posterior a ésta.

Existen diferentes factores, además del hormonal, que pueden influir en la sequedad de la mucosa, un aporte adecuado de ácidos grasos esenciales es fundamental para mantener hidratada la mucosa vaginal, tanto interna como externamente. La toma oral del aceite vegetal virgen de Onagra puede ser clave para el mantenimiento de las condiciones de la mucosa.

El estrés es otro de los factores que provoca un aumento del cortisol a nivel circulatorio, que potencia el desequilibrio hormonal y conduce a una menor producción de hormonas ováricas (estrógenos) que favorece la aparición de sequedad vaginal. La vagina se puede irritar y/o resecar también por la toma de determinados medicamentos y el uso de cosméticos que contienen detergentes, sustancias irritantes y que resecan en general la piel, como jabones, lociones y perfumes de síntesis contenidos en productos de higiene.

La lubricación de la mucosa vaginal puede realizarse también vía tópica, a través del aporte de ácidos grasos esenciales Ω3, Ω6 y Ω9, presentes en determinados aceites vegetales vírgenes, en este sentido es fundamental que  los aceites vegetales sean auténticamente  obtenidos en frío (sin calentamiento) puesto que de esta forma se conserva perfecta la estructura molecular de los ácidos grasos, haciéndolos especialmente bio-disponibles y potentes regeneradores celulares, contribuyendo también a calmar el picor.

Algunos ejemplos de los aceites más adecuados son: el aceite virgen de argán, la rosa mosqueta, el aguacate y la nuez de albaricoque, por supuesto obtenidos solo por procedimientos mecánicos. Además, los aceites así obtenidos, conservan su contenido vitamínico y compuestos específicos de acción antiinflamatoria, antioxidante, y antimicótica. Los aceites vegetales con riqueza en carotenoides, como el aguacate, y la rosa mosqueta actúan también como buenos regeneradores de la mucosa vaginal.

Existen además aceites esenciales, como el árbol de té y la lavanda, que poseen propiedades, antimicrobianas, regeneradoras, antiinflamatorias, calmantes y que contribuyen a controlar también la sequedad vaginal.

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