Aprovecha los beneficios saludables y las propiedades refrescantes de la fruta fresca ecológica de temporada y conviértela en tu postre, desayuno, merienda o tentempié ideal.

PIÑA

Muy rica en vitaminas, minerales, agua y fibra. Apenas aporta grasa, por lo que no puede faltar en las dietas de adelgazamiento. Además, es saciante y diurética, ayuda a regular el tránsito intestinal y contieene  bromelina, una enzima digestiva con acción antiinflamatoria, digestiva, antitrombótica innunoestimulante, analgésica y antimetastásica, ya que inhibe la proliferación de células tumores. Pero recuerda que para benefíciate de estas propiedades debemos tomar esta fruta al natural.

MELÓN

Bajo en calorías, el melón es altamente hidratante por su elevado contenido en agua y electrolitos. Sea cual sea la variedad (amarillo, Galia, pie de sapo o cantalupo), destaca por su importante cantidad de fibra (reguladora del tránsito intestinal) y vitaminas A (esencial para una visión saludable), C, B3 y B6. Protege la piel, el cabello del sol y ayuda a regenerar las células cutáneas en caso de heridas, quemaduras, etc. Sin embargo, debes comerlo cuando está maduro para que no resulte indigesto.

SANDÍA

Su alta proporción de antioxidantes la hace ideal para prevenir el envejecimiento y mantener los tejidos en buen estado, mientras que su riqueza contribuye a eliminar toxinas y limpiar los intestinos. Ayuda a os deportistas a recuperar los músculos fatigados gracias a su contenido en L-citrulina, que se transforma en el cuerpo en L-arginina, resultando muy positiva para el corazón y la hipertensión.

MELOTOCÓN

Es una fuente excelente de vitamina C y una pieza mediana ya posee más del 15% de las necesidades diarias de dicha vitamina, que mejora la textura de la pie y atenúa las arrugas. Asimismo, contiene betacaroteno, una sustancia antioxidantes que se transforma en Vitamina A en el cuerpo y que es esencial para el buen estado de mucosas, huesos, cabello, vista y piel.

CIRUELA

Su alto nivel de fibra, minerales (potasio, calcio, hierro y magnesio) y vitaminas A, B, C y E, junto con sus propiedades deportivas, la convierten en una alimento muy energético e imprescindible cuando se quiere perder peso. Su consumo es bueno para el sistema respiratorio y, gracias a su contenido en cobre, reduce el riesgo de formación de coágulos en la sangre.

MANGO

Llama la atención su elevado porcentaje de vitaminas del grupo Bfundamentales para el sistema nervioso y el correcto funcionamiento del metabolismo -, vitamina C y fibra, que ayuda a reducir os niveles de colesterol malo o LDL, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades del corazón. En cuanto a su contenido mineral, aporta selenio, hierro, magnesio y mucho potasio, que le concede un importante efecto diurético, perfecto para evitar la retención de líquidos y regular la tensión arterial. Igualmente, previene la acidez, ya que contiene ácido mágico, ácido tartárico y trazas de ácido cítrico, que contribuyen a mantener la reserva alcalina en el cuerpo.

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