“Toda enfermedad empieza en el intestino” (Hipócrates)

La primavera es una estación preciosa, sin embargo para mucha gente es el inicio de una época algo tediosa ya que llegan también las temidas alergias. Hoy os voy a hablar de cuál es el origen, en la gran mayoría de los casos, de este trastorno y otros similares como el asma o la rinitis.

En el artículo del mes pasado os hablé de la relación directa que existe entre nuestro sistema nervioso y el intestino. Sin embargo, no acaba aquí la importancia de este gran órgano, ya que en él se encuentra el sistema inmunitario intestinal que constituye la parte más extensa y compleja del sistema inmune ya que es capaz de discriminar de forma muy eficaz entre patógenos invasivos y sustancias inocuas procedentes de alimentos y bacterias saludables.

Por tanto, podríamos decir que el 60-80% de nuestro sistema inmune se encuentra situado en el intestino. Está formado principalmente por los siguientes elementos:

  • las enzimas digestivas secretadas por el páncreas
  • el epitelio intestinal
  • las bacterias que forman parte de la flora intestinal
  • y el tejido linfoide asociado al intestino (GALT- Gut Associated Lymphoid Tissue) que constituye la barrera más efectiva.

Las alergias son en realidad desórdenes del sistema inmune, ya que nuestro cuerpo sobre reacciona a ciertas sustancias liberando histamina, que provoca los síntomas, y produciendo anticuerpos para luchar contra esa sustancia.

Por tanto, un intestino saludable es una de las claves para prevenir las alergias y otras condiciones similares como el asma o la rinitis. Uno de los problemas intestinales más comunes que puede dar lugar a estos trastornos es la llamada permeabilidad intestinal. Esto ocurre cuando el revestimiento intestinal se inflama y se vuelve más poroso de lo que debería permitiendo que pasen a la sangre sustancias como comida sin digerir, bacterias, levaduras y otros tóxicos. Esta inflamación crónica se manifiesta de diferentes formas según el individuo: problemas digestivos, problemas de piel, dolores musculares, enfermedades autoinmunes, fatiga… y alergias.

Pero, ¿qué causa esta inflamación y permeabilidad del intestino? Estas son las causas principales:

  • Intolerancias alimenticias: especialmente los lácteos y el gluten. Pero también ciertos alimentos como los huevos o algunos granos.
  • Consumo excesivo de medicamentos.
  • Estrés crónico. Aumenta los niveles de cortisol que daña la barrera intestinal.
  • Alimentos pro inflamatorios (azúcar, productos refinados…)
  • Una flora intestinal alterada.
  • Tóxicos ambientales. Es importante evitar al máximo tóxicos innecesarios y asegurarse de que nuestro cuerpo realiza correctamente las tareas de limpieza y eliminación.
  • Deficiencia de vitamina D.
  • Desequilibrios hormonales.
  • Infecciones como el H. Pylori , cándidas, parásitos, etc.

Por tanto, en la mayoría de los casos ayudando a mejorar el estado intestinal yendo a la causa de la posible inflamación y permeabilidad podemos eliminar alergias, asma o rinitis alérgica de forma efectiva y para siempre.

PRODUCTO DESTACADO: Espirulina

En artículos anteriores hemos visto alimentos que ayudan a mejorar la salud intestinal como los germinados. Además de esos alimentos, la espirulina nos puede ayuda a reducir la liberación de histamina. Se recomienda 1 cucharadita al día con un zumo natural o en agua.

Ana Estellés

Lic. Biotecnología Biomédica

Dip. Nutrición Terapéutica

www.anestelles.com

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