Hay una frase que dice “somos lo que comemos”, y así de grande es la importancia de la alimentación que llevemos. Si en tus planes está alimentarte de forma más saludable y ecológica, aquí te presentamos 6 consejos realmente útiles para seguir una dieta ecológica y saludable. ¡Fácil y simple!

  1. Alíate con las frutas y verduras de temporada

Quizás te preguntes por qué específicamente los alimentos de temporada, y es que estos tienen un gran punto a favor si quieres que tu alimentación sea más ecológica. Este tipo de alimentos locales necesitan un proceso de distribución más corto, con menor emisión de gases de efecto invernadero.

Al convertirnos en consumidores de los alimentos de temporada o estacionales, no solo insertamos mayor variedad y sabores en nuestra dieta, sino que también promovemos la agricultura y de una forma u otra ayuda a impulsar la económica local.

Los beneficios no se quedan a nivel de salud, sino que también se expanden a nuestro bolsillo, ya que los productos de temporada que se distribuyen localmente tienden a ser más baratos que aquellos alimentos importados, justamente por su proceso de distribución más corto. Si no estás seguro de la procedencia de los alimentos que vas a comprar pregúntalo en tu frutería o comercio habitual.

  1. Consume carne ecológica

¿Por qué? Sí, la carne es una buena fuente de nutrientes. Lo que ocurre es que en la actualidad el modelo de ganadería industrial es causa de diversos problemas ambientales, como lo pueden ser el consumo desmedido de agua, pérdida de la biodiversidad, consumo excesivo de recursos fósiles, entre otros.

Para darte otra perspectiva,  la mitad de la producción agrícola mundial se utiliza para alimentar animales, sin nombrar el alto nivel de CO2 que se libera.

Si quieres seguir consumiendo carne, intenta por lo menos reducir su consumo y opta por otras alternativas más saludables de carnes de mayor calidad procedentes de granjas ecológicas, que respetan la calidad de vida de los animales y no utilizan ni químicos ni antibióticos.

  1. No te equivoques al elegir el pescado

  • Selecciona pescados capturados en lugar de los de acuicultura.
  • Inclínate por especies que no estén en peligro de extinción.
  • Toma en cuenta las estaciones de los diferentes tipos de pescados.

Considera que los recursos que utilizan los peces para reproducirse son finitos, y hoy en día se está pescando a un ritmo mayor del que los peces se reproducen.

Al igual que los alimentos, los peces también se rigen por estaciones, hay unos que se dan más en cierta época. Es importante conocer esto para aprovecharse de las ventajas mencionadas anteriormente.

  1. Dile NO al desperdicio de alimentos

Como se ha denunciado en múltiples ocasiones, una gran parte de los alimentos que se producen a nivel mundial terminan siendo desperdiciados, en la basura.

Esta problemática es un poco más seria, se trata de un problema ético y medioambiental, ya que se necesita una gran cantidad de recursos naturales para lograr la producción de todos esos alimentos. Considera esta cadena: los alimentos han sido producidos, trasportados, almacenados, comprados y vendidos (más de una vez), y arrojados a la basura en algún punto de la cadena.

Por otro lado, al mismo tiempo que se arrojan alimentos sanos a la basura, otro grupo de personas al otro lado del mundo no tienen nada de comer y se encuentran pasando hambre. Para poner tu granito de arena:

  • Compra única y exclusivamente lo que necesites y vayas a consumir.
  • Presta atención a las fechas de vencimiento.
  • Aprende mejores estrategias para almacenar los alimentos.
  • No decantes las sobras del día anterior.
  1. Opta siempre por una dieta ecológica

Las ventajas de consumir productos ecológicos son diversas. Primero hay que empezar mencionando que en la agricultura ecológica se restringe el uso de insecticidas y herbicidas químicos, disminuyendo con creces el impacto ambiental, y por otro lado se incentiva la economía local.

En la ganadería ecológica se respetan los animales, que tienen más espacio, más luz y mejores condiciones de vida, y no son alimentados con alimentos transgénicos.

Un ejemplo que sigue esta línea y apoya estos principios es Ecorganic, un supermercado de alimentación ecológica certificada, cuyos productos son todos ecológicos.

  1. Inclínate por productos con menos embalaje

Los embalajes (plásticos, en su mayoría) constituyen una gran parte de los desperdicios de los hogares del mundo. Por eso, trata en lo posible de adquirir productos sin embalaje o con el menor posible. No solo ayudas al medio ambiente, sino también a tu bolsillo.

Intenta no salir de la frutería con 4 bolsas de plástico para cada pieza de fruta. Utiliza solo una u opta por una bolsa de tela, para esa y tus futuras compras.

 

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

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